Que no me pierda entre tanta vanidad,
que no me ahogue entre la espuma del mar,
que no me pierda entre tanta vanidad,
que no me ahogue entre tanto que hablar
y tan poco que toca el corazón de verdad.

Que no me pierda entre vanidad,
que no me ahogue entre las calamidades,
que no me pierda entre vanidad,
que no me ahogue buscando tantas cosas
que se van y no tocan el corazón de verdad.

Que no me pierda entre vanidad,
que tus ojos siempre me vean volar,
que no me pierda entre vanidad,
que no se apague ese fuego interior
y deje de escuchar al corazón de verdad.

Que no me pierda entre vanidad,
que no se me suban los humos a la cabeza,
que no me pierda entre vanidad,
que no me arrodille ante las derrotas
y siga firme al corazón de verdad.

Que no me pierda entre vanidad,
hay cosas que las manos no pueden tocar,
que no me pierda entre vanidad,
sin manos también se sabe hacer volar,
hacer sonreír al corazón de verdad.

Que no me pierda entre vanidad,
que no me pierda entre vanidad,
que no me pierda entre vanidad,
porque vanidad hay mucha y
muchos caminos para perderse,
muchos caminos para dejar de oír,
muchos caminos para dejar de sentir
que existe un corazón de verdad.

Que no me pierda entre vanidad,
que no se me olvide quién soy,
que no me pierda entre vanidad,
que no se me olvide adónde voy,
que no me pierda entre vanidad,
que sepa que aunque los dados los juego yo,
el corazón de verdad dice adónde, cuándo,
cómo y por qué hay que moverse…

Corazón de verdad
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